fbpx

Cinéxtasis

Lo más excitante del cine

CríticasNotas

“Together: Juntos hasta la muerte” es una perturbadora alegoría sobre la codependencia con abundantes escenas de terror corporal y un perverso sentido del humor que te pone los pelos de punta de principio a fin.

Con solo ver el póster de “Together: Juntos hasta la muerte” sabes que será una cinta espeluznante… dos ojos pegados con una membrana viscosa.  Y justo eso es lo que la cinta dirigida y escrita por Michael Shanks nos entrega: una inquietante disertación sobre las relaciones tóxicas de pareja  aderezada con la máxima expresión del horror corporal presentada hasta la fecha.

La película arranca con un prólogo con un grupo de búsqueda recorriendo un bosque en busca de unos excursionistas desaparecidos. Una pareja de perros encuentran un agujero en el suelo, que da a una gran habitación, junto a una especie de manantial. Como es de esperarse de tanto buscar en el bosque, beben un poco de agua. Pronto se quedan inmóviles, mirándose fijamente, para confusión de su dueño. Más tarde esa noche, las cosas se ponen mucho más raras con los perros, y mucho peores cuando el dueño los encuentra. 

Así arrancamos de lleno a la trama que inicia en Corte Nueva York, donde Tim (Dave Franco) y Millie (Alison Brie), una pareja de toda la vida, organizan una fiesta de despedida en su apartamento ya que se mudarán a la provincia. Él es un músico con un bloque desde hace unos años, ella es profesora que aceptó un buen empleo motivo de la mudanza al campo. A leguas por las conversaciones se ve que la pareja no está en su mejor momento, pero a pesar de esto, ella se arrodilla y le propone matrimonio, delante de todos provocando un momento MUY incómodo. Tim acepta después de un minuto o dos. 

Sabemos que no es una buena idea pero aún así se mudan. De inmediato ella empieza a trabajar dando clases en una pequeña escuela, donde conoce a Jamie (Damon Herriman), otro profesor, que vive calle abajo de Millie y Tim. Le encanta la zona y le recomienda con entusiasmo el senderismo. Cuando Millie habla de las dificultades que ella y Tim enfrentan, él se pone filosófico, mencionando la idea de la mitología griega de que las personas eran originalmente un solo ser que Zeus separó, por lo que las dos mitades se buscan constantemente.

Es un hecho que la mudanza no ha arreglado las cosas entre Millie y Tim, pero van de excursión y, durante una tormenta, terminan en el mismo agujero que descubrieron los perros. La tormenta no amaina, así que exploran un poco y como tienen sed toman agua del mismo lugar que los perros del prólogo. La cosa se pone más escalofriante a cada minuto ya que no hay luz y tropiezan con bancos de iglesia en ruinas entre los escombros dando una vibra a las creaciones diseñadas por H.R. Giger. Terminan pasando la noche en el agujero. Al despertar, una sustancia pegajosa los une a la pierna. No pueden separarse sin rasgarse la piel. Y de ahí en adelante empezamos la montaña rusa de suspenso y terror donde analizamos si deben, o pueden, separarse uno del otro a nivel físico y emocional. 

Con esta cinta, puedo asegurarles que el género “Body horror” está sin duda de vuelta a nuestro radar cinematográfico gracias a la galardonada película “La sustancia” del año pasado. Está ópera prima de Shanks capta lo que hace que el amor sea tan aterrador (y, en este contexto, tan apropiado para el terror) en un nivel profundo. La pareja en la vida real (y productores) Franco y Brie aportan una asombrosa dosis de autenticidad y tensión a sus personajes, creando una muy creíble pareja en una encrucijada tras años de unión que a menos que encuentren la manera de unirse de la forma más auténtica posible, corren el riesgo de perderse uno al otro. 

Como artista experimentado de efectos visuales, Shanks combina el arte digital con algunas prótesis y efectos prácticos verdaderamente fantásticos: las creaciones táctiles pegajosas, pútridas y perturbadoras de Larry Van Duynhoven y Scarecrew Studios. Lo relevante de esta cinta es que el body horror está muy justificado en la trama que no es solo un truco para ser una cinta de horror sino crear algo más grande como crítica social sobre la codependencia tóxica, traumas no resueltos y estancamiento emocional.

“Together: juntos hasta la muerte” es una penetrante alegoría sobre la codependencia con abundantes escenas de terror corporal intencionadas y un perverso sentido del humor. Logrando a la perfección que al salir del cine nos quedemos pensando: ¿Qué pasa cuando tu relación literalmente te devora?.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *