La nueva cinta de Ari Aster, “Eddington” retrata el oscuro y violento descenso en espiral de la humanidad en los inicios del COVID en medio de una sucia contienda electoral.
El aclamado director estadounidense Ari Aster por sus cintas de terror “Hereditario” y “Midsommar” decide intentar un nuevo género cinematográfico con “Eddington” y mostrarnos, lo que para su entender, es un western contemporáneo que resulta una cruda y satírica crítica social a la humanidad al enfrentarse a la pandemia del COVID con un elenco estelar.

La cinta arranca a finales de mayo de 2020 justo cuando la pandemia del COVID está por pegar con toda su fuerza al mundo y al pequeño pueblo de Eddington en Nuevo México. De entrada, todos sabemos la paranoia que existió al inicio de la pandemia y las peleas que causaban el usar o no cubrebocas, entre los que creían que el virus no existía, y los que pensaban que era una conspiración del gobierno.

Esta situación pone frente a frente al sherif del pueblo, Joe Cross (Joaquín Phoenix), que no cree totalmente en los efectos del COVID y sus medidas en contra del Alcalde actual, Ted García (Pedro Pascal), que quiere reelegirse y construir un centro de datos que lo hará más rico aún. La riña electoral inicia fuerte y frontal entre ambos quienes comienzan a sacar los trapos al sol uno del otro.

El resto de la trama involucra a los familiares de cada uno. Por un lado están la esposa de Joe que es artista y sufre un tipo de depresión, Louise (Emma Stone), y su madre, Dawn (Deidre O’Connell) que es una adicta a las teorías conspiradoras sobre el virus. Y por el otro el hijo de Ted, Eric (Matt Gómez Hidaka), tratando de ligarse a una muchacha, Sarah (Amèlie Hoeferle), con ideas subversivas sobre lo que es la lucha de clases y privilegios, causando los celos de su mejor amigo, Brian (Cameron Mann) haciéndolo llegar a lo imposible por también conquistarla.

La contienda electoral hará que el pueblo muestre su lado oscuro y sin escrúpulos de todos hasta límites impensables resultando en una caída libre en el abismo de la oscuridad de la humanidad en general.

Para cuando todo termina, ya no sabemos si la dirección o la intención de Aster era crear personajes que pierden la razón por la pandemia, o de entrada ya estaban locos o desconectados de su realidad. Estas disputas siguen siendo tan actuales que cualquiera que la vea, puede identificar la lucha social, racial e ideológica, tanto en el campo de la política y religión. En verdad es un guion muy complejo que el mismo Aster junto con Lars Knudsen declararon llevan mucho tiempo ideando y hasta una continuación.

Sobre la actuación de todo el elenco, se nota la complicidad para hacer lo más fiel a un retrato de la sociedad norteamericana actual. Ninguno de los personajes sobresale en su situación sobre otro y ni siquiera justifican sus decisiones resultando en un ensamble sacado de un capítulo de “Twin Peaks” pero en un entono vaquero. Ya para cuando llega el caos del tercer acto no sabemos si es una sátira o simplemente la locura absoluta, lo que invade el pueblo de Eddington.
En resumen, aunque su duración es un poco larga, vale la pena ver “Eddington” en la pantalla grande para disfrutar de la dirección de fotografía de Darius Khondji que si le da al clavo en el estilo de western contemporáneo como lo hizo en “Seven” y “Delicatessen”.

