“Tron: Ares” es un épico espectáculo audiovisual con efectos especiales estilizados en neón rojo y azul que sorprenden e hipnotizan de principio a fin.
“Tron: Ares”, dirigida por Joachim Rønning, se estrena hoy y está lista para impactar a todos los espectadores, ya sea que hayan visto o no las cintas anteriores. Con un estilo cyber punk actualizado, la nueva entrega de la saga presenta el choque de mundos, el real y el virtual. Es un deleite para los sentidos que recomiendo ver en la pantalla grande, y si es IMAX, mucho mejor.

La película anterior concluyó con Sam Flynn (Garrett Hedlund), hijo de Kevin Flynn (Jeff Bridges), regresando al mundo real desde “La Red” con su compañera digital, Quorra (Olivia Wilde). Sin embargo, esta historia solo se menciona brevemente en la vertiginosa introducción, y ahora la trama se centra en Ares (Jared Leto), un misterioso programa de seguridad creado por el malvado genio tecnológico Julian Dillinger (Evan Peters). Dillinger es el principal competidor de la empresa familiar Flynn, ENCOM, que con los Flynn desaparecidos, la compañía está bajo la dirección de su directora ejecutiva, Eve Kim (Greta Lee), y su hermana.

Dillinger utiliza una impresora láser 3D para traer al mundo real armas y soldados con fuerza sobrehumana bajo el comando de Ares con la intención de venderlos con fines militares. Sin embargo, no ha logrado que persistan en el mundo real más allá de 29 minutos, lo que es el eje central de la historia. Al mismo tiempo, Eve logra encontrar el Código de Permanencia que permite que los programas digitales existan permanentemente en el mundo real. Al enterarse, Dillinger envía a Ares para encontrarla, detenerla y robar el código, con el fin de obtener grandes ganancias.

Rønning, quien dirigió otras secuelas de Disney, incluidas “Piratas del Caribe: La venganza de Salazar” y “Maléfica: Maestra del mal”, cambia la premisa original de Tron, que en vez de llevar humanos al mundo virtual, ahora los programas y las IA vienen a pelear al mundo real. El guion de Jesse Wigutow y Jack Thorne nos da una trama muy sencilla de seguir, dando el lucimiento a los diseños de producción y de fotografía realizados por Darren Gilford y Jeff Cronenweth, respectivamente. Lee hace n excelente trabajo al interpretar a la empática programadora que busca con la tecnología ayudar al planeta, mientras que Leto es una excelente versión antropomórfica de una IA descubriendo que más allá de programación y comandos puede “sentir”. Es de agradecer también la actuación de otra bélica IA, Athena (Jodie Turner-Smith), que hace una excelente antagonista persiguiendo a Eva por las calles de San Francisco bajo las órdenes de Dillinger.

“Tron: Ares” llega en un momento oportuno, cuando la IA es parte integral de nuestra vida diaria, desde crear imágenes para redes sociales hasta asistir en escuelas y empresas. En este contexto, “Tron: Ares” se destaca por su visión vanguardista al mostrar cómo percibimos un mundo dominado por la inteligencia artificial, con una diferencia significativa: aquí, la IA busca la paz en lugar de la guerra.
Al ver “Tron: Ares” en la pantalla grande, podemos esperar disfrutar de impresionantes imágenes, una excelente banda sonora de “Nine Inch Nails” y emocionantes secuencias de acción con motocicletas de luz, armas geniales y una sonrisa nostálgica por el mundo digital del Tron de los años ochenta.

