Bajo la dirección de Scott Waugh, “Entrega al límite” entrelaza comedia y acción en una aventura que destaca por el contraste de sus protagonistas. Protagonizada por Alan Ritchson y Owen Wilson, la cinta nos brinda, de forma inesperada, un relato de persecuciones, situaciones extremas y humor oportuno, donde la tensión de una misión de vida o muerte convive con instantes de genuina comicidad.

La cinta sigue a Hank Malone (Alan Ritchson), un ex soldado americano dedicado al transporte de mercancías de alto riesgo en Australia que está realmente contento por recibir su moneda de 1 año de sobriedad por parte de su grupo de recuperación. Entre varios entregas muy sencillas y cómicas, recibe de último momento el encargo de trasladar un cargamento médico indispensable para salvar la vida de una niña.

Para cumplir la misión debe colaborar el especialista en coordinación de trasplantes de órganos, Ben Bishop (Owen Wilson), cuya personalidad y métodos de trabajo distan mucho de los suyos. Lo que debería ser una operación de entrega rápida y sencilla toma un giro inesperado cuando un peligroso cartel criminal colombiano comienza a perseguirlos para apoderarse de lo que transportan.

Este sanguinario grupo de criminales está liderado por Damián Zaldívar (Rodrigo Santoro), quien no se detendrá ante nada para arrebatarle a Hank y Ben la hielera con un órgano que se cotiza en el mercado negro como oro puro. Mientras la persecución avanza por las calles de Brisbane, la supervivencia de la niña Ellie Baker (Scarlett Crabtree) depende de su llegada puntual, y su madre Kate (Leila George) se muestra profundamente desesperada. De este modo, una encomienda médica se convierte en una peligrosa aventura donde la supervivencia y la responsabilidad cobran igual relevancia.

Más allá de la firme dirección de Waugh, el triunfo de esta cinta radica en la química entre Ritchson y Wilson. El primero dota a Hank de determinación y contundencia, mientras que el segundo aporta su humor singular a Ben. El contraste fluye con naturalidad y genera situaciones cómicas que enriquecen la narración, especialmente cuando la inexperiencia de uno ante el peligro se cruza con la capacidad del otro para resolverlo.

El guion, con sus persecuciones automovilísticas, enfrentamientos y secuencias de riesgo, se impregna de adrenalina. La fotografía de Lorenzo Senatore y la edición de Matt Villa sostienen con eficacia el ritmo que Miles Hubley y Tommy White han trazado, combinando comedia, suspenso y aventura sin apartarse del propósito central de la misión.

A fin de cuentas, “Entrega al límite” es una excelente comedia de acción que sabe aprovechar el talento de sus protagonistas y convertir una sencilla premisa de suspenso en una divertida noche en el cine. Scott Waugh entrega una película de entretenimiento directo, con una pareja protagonista bien equilibrada y una carrera contrarreloj que mantiene al espectador atento hasta el desenlace.





