Cinema

“Hechizo de amor: la magia continúa" es una secuela encantadora que supera su propia magia con más corazón, humor y madurez. Bullock y Kidman regresan con todo para hechizar a una nueva generación.

Casi tres décadas después de que Sally y Gillian Owens se convirtieran en dos de las brujas más queridas del cine moderno, “Hechizo de amor: la magia continúa” nos trae de vuelta a Sandra Bullock y…

Por Andrés Naime 9 de septiembre de 20263 min de lectura
“Hechizo de amor: la magia continúa" es una secuela encantadora que supera su propia magia con más corazón, humor y madurez. Bullock y Kidman regresan con todo para hechizar a una nueva generación.

Casi tres décadas después de que Sally y Gillian Owens se convirtieran en dos de las brujas más queridas del cine moderno, “Hechizo de amor: la magia continúa*”* nos trae de vuelta a Sandra Bullock y Nicole Kidman como las hermanas Owens. Esta secuela demuestra que las historias de sororidad sin límites siguen siendo relevantes, presentando a nuestros personajes adorados más maduros y con nuevas historias que compartir con una nueva generación. 

La nueva historia se arranca con un pequeño prólogo años después de los eventos de la primera película. Debido a la muerte de su esposo, Sally Owens (Bullock) está decidida a proteger a sus hijas de la magia familiar. Para lograrlo, conjura un hechizo que borrará cualquier recuerdo de la magia de sus vidas. Saltamos al presente, donde sus hijas, Kylie (Joey King) y Antonia (Maisie Williams) han crecido y seguido sus propios caminos. Gillian Owens (Kidman), aun con el paso de los años, conserva su energía libre, imprevisible y luminosa que siempre la ha distinguido, convirtiéndose nuevamente en el contrapunto perfecto de Sally.

En el cumpleaños de la tía Jet (Dianne Wiest), ella descubre un libro de magia oscura que podría contener la clave para romper el hechizo generacional que azota a las mujeres Owen: si un hombre se enamora de una, muere.  Desafortunadamente, la tía Jet fallece antes de descifrar el hechizo. 

En su funeral, las mujeres Owen reciben las condolencias del pueblo, incluyendo las del novio secreto de Kylie, Gideon (Xolo Maridueña). Esta revelación expone todos los secretos, dejando claro que el legado de las Owens es una sombra imborrable en sus vidas.  Todas deben embarcarse en un viaje para romper las cadenas del pasado y sanar las heridas causadas por esos secretos.  Las guías de este viaje serán la tía Frances (Stockard Channing) y un experto en magia oscura, Ian Wright (Lee Pace). 

Dirigida por Susanne Bier y escrita por Akiva Goldsman, Georgia Pritchett y Kelly Marcel, esta secuela, adaptada del libro “The Book of Magic*”* de Alice Hoffman, reconoce que lo más importante es la relación entre mujeres que han aprendido a sobrevivir juntas a la pérdida, al amor y a las consecuencias de su propia herencia, más allá de sus hechizos, margaritas a medianoche o elementos sobrenaturales.  La película confronta de frente los temas de la herencia familiar, las decisiones de las madres y la posibilidad de que las nuevas generaciones encuentren una forma distinta de relacionarse con lo que heredaron de sus antepasadas. 

Bier no busca competir con la nostalgia de la cinta original, sino aprovecharla como material dramático. La directora danesa, conocida por películas tan diversas como “After the Wedding*”* y “Bird Box*”,* logra un equilibrio entre comedia romántica, fantasía y drama familiar.  De esta manera, el elemento sobrenatural se presenta como una extensión natural de los conflictos emocionales. 

Bullock y Kidman son, sin duda, el pilar de la película. Su actuación es sencillamente espectacular, irradiando un ángel indescriptible que cautiva al público. Bullock aporta una vulnerabilidad más madura a su personaje, mostrando una conciencia más profunda de que proteger a alguien también puede significar privarlo de la oportunidad de aprender de sus errores. Kidman, por otro lado, recupera con gracia la exuberancia de Gillian sin caer en la caricatura. Su química sigue siendo extraordinariamente efectiva porque ambas actrices entienden que estas hermanas pueden discutir, burlarse y tomar decisiones opuestas, pero su vínculo emocional permanece inquebrantable.

Hechizo de amor: la magia continúa es, a fin de cuentas, una historia que explora las complejas dinámicas entre madres e hijas, hermanas y amantes, así como las profundas emociones de la pérdida y las esperanzadoras posibilidades de las segundas oportunidades. Esta encantadora secuela, que se caracteriza por su humor y su tono deliberadamente sentimental, reconoce que casi tres décadas después, el verdadero hechizo no reside en los conjuros mágicos, sino en la oportunidad de reconectar con las hermanas Owens, quienes aún tienen valiosas perspectivas sobre el amor, la familia y la liberación de los destinos predeterminados.