“La hora de la desaparición” es simplemente brillante; destinada a convertirse en un clásico. Un fabuloso thriller psicológico lleno de suspenso y misterio que no te deja despegar la mirada de la pantalla ni un segundo.
“La hora de la desaparición” es una de las películas más fuertes sobre una comunidad cualquiera que he visto. El suspenso e incertidumbre que su director y guionista, Zach Cregger, construye en la vida de sus personajes son realmente psicológicamente terroríficos y por ende en uno como espectador. Sin duda es uno de los guiones más brillantes que he visto en los últimos años. Una cinta completamente hipnótica de principio a fin.

Obviamente al igual que la promoción de la distribuidora, no les contaré mucho de qué va la cinta, ya que cualquier información puede alterar la fantástica experiencia que es ver la cinta en la pantalla grande. Con saber la premisa básica es suficiente.

En una noche aparentemente normal, a las 2:17 a. m., todos los niños de la clase de una maestra, excepto uno, salen corriendo de sus casa y desaparecen en la oscuridad. Esa maestra, Justine Gandy (Julia Garner), se convierte en la principal sospechosa de la desaparición de sus alumnos, y comienza a ser acosada por la comunidad señalada como una”bruja” y amenazada con sufrir daños físicos. Y con eso tienen.

La comunidad es como cualquier otra y la historia a cuenta gotas nos presenta a varios de los habitantes de la misma y sus puntos de vista totalmente desconectados unos de otros hasta que termina la historia. Esos personajes son: Archer Graff (Josh Brolin) que es el padre de uno de los niños desaparecidos; Paul Morgan (Alden Ehrenreich) es un policía problemático que comparte un pasado con Justine; James (Austin Abrams) es un drogadicto que no puede evitar meterse en problemas; el Sr. Andrew (Benedict Wong) que es el director de la escuela de los niños desaparecidos y quien recibe muchas críticas por parte de los padres de familia. Hay otros personajes pero es mejor descubrirlos poco a poco.

El universo concebido por Cregger se beneficia de la hermosa dirección de fotografía por parte de Larkin Seiple. Haciendo de cualquier esquina del pueblo, de día o de noche, poder ser un lugar hermoso o tenebroso. No crean que verán una historia donde Freddy Krueger salta de repente. Los personajes son muy mundanos y viviendo vidas comunes. Por ejemplo, Justine es una maestra genuinamente preocupada por sus alumnos pero que en otra situación podría ser considerada muy entrometida. Archer es un excelente padre proveedor pero simplemente no puede superar que su hijo haya desaparecido y se la pasa acechando a la policía para ver si hay algún avance en la búsqueda.

La mente de Cregger nos trae imágenes realmente espeluznantes que querrán borrar de su mente, al igual que logró hacerlo con su previa cinta, “Bárbaro”. Incluso los contados sobresaltos que existen a lo largo de la historia son certeros, porque estamos cautivados por el misterio y todo el drama de las vidas de estas personas. Lo que hizo, fue lograr una mezcla perfecta de suspenso y humor negro que construye el terror psicológico de no tener la menor idea de que está pasando en el pueblo donde los niños desaparecieron mientras escuchamos la canción “Beware of Darkness” de George Harrison.
En definitiva “La hora de la desaparición” es la película sorpresa del año de la cual escucharán mucho. Como es brillante estoy seguro será el tema de todo mundo así que háganse un favor y vayan a verla a la brevedad antes de que escuchen o lean spoilers sobre ella.

