“Mirreyes VS Godínez: Las Vegas” ofrece diversión a manos llenas ahora que los queridos personajes de la saga mudan las situaciones de la oficina a Las Vegas. Se la pasan bomba en la ciudad del pecado y nosotros junto con ellos.
A ocho años de la primera entrega “Mirreyes VS Godínez: Las Vegas”, los actores originales regresan con toda la simpatía y gracia para beneplácito del público que ama sus aventuras. La cinta original se convirtió en un fenómeno inesperado para los involucrados recaudando en ese entonces 273 millones de pesos. Después de una secuela y un simpático especial durante el COVID, los personajes que son ya parte de la cultura pop moderna siguen muy vigentes en el corazón del público y ahora viven una gran aventura en Las Vegas.

La cinta arranca de lleno en la acción de la oficina donde Genaro (Daniel Tovar) está preparando una presentación “mágica” llena de cifras y tablas de Excel para pedirle matrimonio a su amada Michelle (Regina Blandón). Toda la oficina está apoyándolo pero hay un inconveniente que arruina el momento, el cliente número uno de la empresa fallece repentinamente y a Genaro se le olvidó firmar el contrato millonario con él. Sin esa firma la zapatería irá a la quiebra.

Su solución es averiguar quién será el heredero y pedirle su firma. Esto suena muy sencillo, pero no lo es. El difunto tiene tres hijos que pueden ser el afortunado. En el sepelio se enteran que Luca (David Chocarro), el más relajiento de los tres, será el elegido pero huye rápidamente a seguir la fiesta nada que a Las Vegas. Así que la única solución es que toda la oficina vaya a la ciudad del pecado a buscar firmar ese contrato.

Quizá Mich y Genaro estén acostumbrados a viajar de trabajo pero el resto no tanto. Goyita (Michelle Rodríguez) hizo itinerarios con puntos de interés para visitar; Nancy (Diana Bovio) preparó una presentación por si tiene que mostrarse. Sofía (Gloria Stalino), Conan (Christian Vázquez) y Rich (Roberto Aguirre) y Shimón (Alejandro de Marino) se unen al viaje aunque no sabemos realmente si aportarán algo más que apoyo moral. Eso sí, Conan sirve mucho de ayuda de entrada al hacerse el objeto del deseo de la cantante del momento, Elvira (Isabella Castillo), que va a Las Vegas a reponerse de una ruptura sentimental. Todo los están puestos en la mesa para que nuestros protagonistas pasen unos días inolvidables en Vegas que seguro definirán su futuro laboral y sentimental.

Es evidente que después de tantos años viviendo con este grupo de actores, más que colegas son amigos entrañables y su fabulosa química se nota en sus interpretaciones. Hasta uno pudiera pensar que el trabajo de su director, Chava Cartas, fue pan comido. Pero el problema no fue los actores sino el guion de Juan Carlos Garzón, Angelica Gudiño, María Hinojos y María Ramírez que decidieron soñar en grande y dejar la oficina por una aventura a Las Vegas. No que sea malo, pero sí un reto para la producción.

Gracias a Dios, esta nuevamente está en manos de Ruth Cherem y Francisco González Compeán quienes tienen experiencia de sobra en este ámbito. La cinta fluye perfectamente entre la vida en el casino Ceasars Palace y todo el boulevard de la ciudad. Una dirección de fotografía hermosa y perfecta por parte de Beto Casillas.
Si la primera cinta se trató de contar el encuentro entre estos dos mundos, el de los oficinistas y el de los patrones, aquí ya son uno solo, en “Mirreyes VS Godínez: Las Vegas” dan un ejemplo de solidaridad y compañerismo que solo dan los años de trabajo juntos. El ensamble actoral de esta cinta es tan excepcional que las risas y las situaciones empaticas con la audiencia no tardan en presentarse dentro de los primeros minutos.

