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“Toy Story” se reestrena en salas de cine para celebrar por todo lo alto su 30 aniversario. Una oportunidad única de disfrutar este clásico en la pantalla grande con toda la familia y llevarlos “Al infinito y más allá”.

Hace 30 años se estrenó “Toy Story” convirtiéndose en el primer largometraje animado totalmente por computadora en la historia. Esto resultó ser un salto tecnológico en la industria cinematográfica que hasta ese momento solo se había podido ver en pequeños cortos, anuncios o en algunas tomas de películas de Hollywood. Muchos no tuvieron la suerte de poderla admirar en cines y por ellos Walt Disney Studios la está reestrenando ahora por tiempo limitado. Corran con sus familias a ver esta maravillosa historia de amistad y hermandad entre los juguetes de Andy. 

Este sueño comenzó gracias a un animador con visión de futuro, John Lasseter; un científico con interés por el dibujo, Ed Catmull; y un visionario con dinero, Steve Jobs, quienes apostaron por este nuevo sistema de producción cinematográfica. John Lasseter trabajó en Disney como animador clásico, de papel y lápiz. Fue durante un screening privado de “Tron” cuando descubrió la animación por ordenador. La película usaba una nueva tecnología que mezclaba elementos 3D realizados íntegramente por ordenador con imágenes reales.

En julio de 1991, Pixar firmó con Disney el contrato para su primera película bajo el nombre provisional de “Toy Story” cuya inspiración provino del tercer cortometraje de Pixar, “Tin Toy”, un corto de cinco minutos que muestra la visión del mundo desde la perspectiva de un juguete. Después de realizar varios cortos de prueba de hasta cinco minutos, se inició la producción del largometraje. El equipo enfrentaba el desafío histórico de crear una película de 77 minutos con un presupuesto de 30 millones de dólares, el más bajo en la historia de Pixar, y un equipo de 100 personas, de las cuales menos de la mitad había utilizado una computadora.

“Toy Story” es más que una historia sobre juguetes vivos; en su núcleo, ofrece una profunda lección sobre la amistad y la lealtad. A medida que avanza la trama, los personajes aprenden a valorar a quienes los rodean, superando diferencias y obstáculos. Esta enseñanza sobre la amistad resuena con personas de todas las edades y sigue siendo relevante hoy. Además, podemos decir que el gran éxito igualmente se debe a los personajes, ya que Woody, Buzz Lightyear, Rex y otros personajes se convirtieron en todos unos íconos, generando una gran cantidad de fans de los mismos.

“Toy Story” finalmente probó la viabilidad comercial de la animación digital. Con un presupuesto superior a 30 millones de dólares, el éxito financiero era crucial para el futuro de la animación por computadora. La película recaudó 373 millones de dólares en todo el mundo, demostrando el potencial de ganancias de la animación digital y allanando el camino para su predominio.

La interpretación cálida y cercana de Tom Hanks como Woody y la actuación carismática de Tim Allen como Buzz Lightyear definieron la esencia de “Toy Story”. Hanks capturó la lealtad y vulnerabilidad de Woody, mientras que Allen infundió humor y confianza en Buzz. Su química hizo que los personajes fueran tan inolvidables que evocaron una profunda nostalgia por las secuelas. 

Y en lo que llega el estreno de “Toy Story 5” el próximo año, que mejor manera que calentar motores que llevar a la familia entera a ver en la pantalla grande la cinta que inició todo y que 30 décadas después, sigue siendo un referente de creatividad e innovación en la narrativa cinematográfica. 

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