fbpx

Cinéxtasis

Lo más excitante del cine

CríticasNotas

“El Payaso del Maizal” revive el género de terror slasher ochentero con una ingeniosa y moderna trama llena de giros que no verán venir. 

Es un placer volver a ver una película de terror de Eli Craig en el cine, especialmente con el éxito literario “El payaso del maizal”. Craig se ganó su reputación con la película de culto “Tucker y Dale vs. Evil”, por lo que sabe cómo entretener al público, al estilo de recientes películas como “Viernes negro”, “Sé lo que hicieron el verano pasado” y “Scream”. Les aseguro se llevarán una agradable sorpresa. 

La película comienza en 1991 con un prólogo en el que unos jóvenes disfrutan de una animada fiesta nocturna en un maizal en el aislado pueblo de Kettle Springs, Missouri. Están bebiendo, fumando y dispuestos a cualquier cosa. Una chica hace señas a su novio y entra al maizal, se desnuda y lo invita juguetonamente a perseguirla. Al estar ambos dentro, sus vidas llegan a un trágico final a manos de Frendo, el payaso y mascota de la fábrica local de jarabe de maíz.

Saltamos al presente donde la historia se desarrolla centrándose en la adolescente Quinn Maybrook (Katie Douglas) y su padre, Glenn (Aaron Abrams), quienes se mudan a Kettle Springs tras la muerte de la madre de Quinn. Glenn se convierte en el médico general del pueblo, que parece estancado en el pasado. La casa que compran está en mal estado, pero es lo único que podían pagar. Desde la ventana de Quinn se ve un campo de maíz con una fábrica abandonada en el centro. 

Quinn va a la escuela con su serio pero amable vecino Rust (Vincent Muller) y se hace amiga de los populares de la prepa, incluyendo al hijo del alcalde, Cole Hill (Carson MacCormac), las sarcásticas Janet (Cassandra Potenza) y Ronnie (Verity Marks), y los bromistas Tucker (Ayo Solanke) y Matt (Alexandre Martin Deakin). El grupo se divierte haciendo parodias de terror para su canal de YouTube, reimaginando a Frendo como un asesino en serie, lo que desagrada a los adultos del pueblo. Los adultos ven negativamente a los jóvenes porque no respetan el duelo del pueblo por la fábrica de jarabe de maíz que se quemó años atrás, causando una tragedia económica. El grupo son vistos con desdén por todos los adultos incluyendo el sheriff, los comerciantes y sus propios maestros, convirtiéndolos en una paria social.

Quinn se siente conectada con el grupo que la acepta y la involucra en sus travesuras. Esa tarde, después de clases, van a la licorería local y crean una distracción para robar cervezas y una botella de licor para una pequeña reunión esa noche. Quinn se asusta cuando Tucker y Matt simulan una escena de terror de Frendo, haciendo que parezca que las tripas de Matt se están derramando. Cole también confiesa que los adolescentes entraron a la fábrica de jarabe la noche del incendio, pero no lo iniciaron.

Quinn y Cole se conectan al hablar de la madre muerta de ella y del sentimiento de culpa de Cole por la muerte de su hermana pequeña en un accidente mientras se lanzaban de un puente. Cole deja a Quinn, donde la besa frente a Glenn, quien deja claro que Quinn ya no pasará el rato con el grupito. Tras una acalorada discusión con su padre, Quinn recibe el video grabado por los adolescentes esa noche, donde ve otra máscara de Frendo en el fondo. La trama se intensifica cuando Frendo comienza a perseguir a los chicos, intentando matarlos uno por uno como es de esperarse en un slasher digno de respetarse.

La película está inspirada en todas las películas de terror que amamos. La escena inicial es una referencia a “Tiburón”, cambiando un campo de maíz por las aguas de Cape Cod y el gran tiburón por un payaso con grandes zapatos chirriantes. Los adolescentes valientes y sarcásticos parecen sacados de todas franquicias de terror favoritas. Estructural y temáticamente, la película se asemeja mucho a “Viernes negro” y “Carved: La venganza de Pumpkin”, pero con respecto a Frendo puede ser obviamente Penywise mezclado con Jason y Freddy. Seguramente veremos muchos disfraces de Frendo en estas fiestas de Halloween.

En conclusión, “El payaso del maizal” no reinventa el género slasher, pero es una película entretenida con un excelente reparto y muchas referencias simpáticas. El resultado es sin duda alguna una noche entretenida en el cine, y una o dos (o incluso tres) secuelas no serían una idea descabellada con lo bien que resultó esta entrega. El autor del libro, Adam Cesare, se encuentra trabajando en la cuarta entrega literaria del payaso Frendo. 

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *