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“Sisu: Camino a la venganza” es una película salvajemente entretenida y divertida llena de gore, sangre y violencia desmedida; una gran opción para los fans más exigentes que buscan historias de justicieros sin miedo a la violencia excesiva, estilizadas e implacables.  

El director finlandés Jalmari Helander, conocido por su habilidad para mezclar fantasía, horror y humor negro en películas anteriores como “Big Game” y “Rare Exports: A Christmas Tale, regresa con una segunda entrega de la saga “Sisu: Camino a la venganza”.  Esta vez, la película se transforma en un vertiginoso viaje de venganza bélico de alto octanaje, visceral, crudo y brutal, que va más allá del simple cine de acción. 

La historia vuelve a seguir al solitario buscador de oro de Finlandia, Aatami Korpi (Jorma Tommila), quien está decidido a regresar a la tierra donde se encontraba su hogar antes del final de la guerra.  Esta tierra, ahora territorio ruso, es donde su familia fue brutalmente asesinada durante la culminación de la Segunda Guerra Mundial.  Aatami, conocido como el “Rambo” de su época, se ha ganado los apodos de “El inmortal” y “El hombre que se niega a morir” gracias a sus victorias en numerosos enfrentamientos contra sus enemigos. 

Un par de años después de que terminó la guerra, se adentra pacíficamente al territorio ruso para desmantelar pieza por pieza su casa y llevarla a Finlandia. Carga todos los trozos de madera en un camión, representando su antigua vida, con la intención de reconstruirla en un lugar seguro en honor a su familia ejecutada al final de la guerra según nos enteramos ahora.

Sin embargo, cuando el gobierno ruso se entera de su ingreso, envían al comandante del Ejército Rojo que mató a su familia para que lo busque. El comandante Yaegor Dragunov (Stephen Lang) acepta la misión, decidido a terminar el trabajo que inició en la guerra y a ganar su libertad de la prisión siberiana a la que lo condenaron por dañar al gobierno debido a la muerte de numerosos soldados rusos a manos de Korpi como venganza. Así comienza una implacable y espectacular persecución a través del país. 

Esta secuela regresa aún más bestial y alocada que su predecesora, gracias a su éxito. Las muertes son aún más gore, las explosiones aún más impactantes y las escenas de acción aún más deliciosamente sádicas. Helander se da el gusto de ir más allá en todos los aspectos, entregándonos un espectáculo de acción a la altura de muy pocas películas en los últimos años. Si en la primera entrega las vísceras saltaban por los aires como confeti, en esta ocasión se recrean en lo gore y en lo desagradable, con momentos que harán reír a carcajadas a los más acostumbrados y obligarán a los más sensibles a apartar la mirada brevemente.

El guion escrito también por Helander nos da varios giros ingeniosos, y su dirección se luce de un trabajo de acrobacias agudo y bien coreografiado, y encuadres muy creativos por parte del director de fotografía Mika Orasmaa. El casting se mantiene perfecto: Tommila encarna al perfecto guerrero incansable, y Lang es un complemento perfecto tal y como lo hemos visto hacerlo en la saga de “Avatar”. 

En resumidas cuentas, “Sisu: Camino a la venganza” es película salvajemente entretenida y divertida llena de gore, sangre y violencia desmedida. Cada muerte es más imaginativa y sádica que la anterior, convirtiéndose en un nuevo festival feroz y grotesco, maravilloso. La cinta es una gran opción para los fans más exigentes del historias bélicas que buscan historias de justicieros sin miedo a la violencia excesiva.

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