fbpx

Cinéxtasis

Lo más excitante del cine

CríticasNotas

“Avatar: Fuego y Cenizas” es una película visualmente espectacular y técnicamente impresionante; y con la avanzada tecnología 3D que usa, es la mejor experiencia immersiva IMAX para esta Navidad. 

Si de algo estoy seguro es que el estreno de “Avatar: Fuego y Cenizas”, va estar en la boca de todo el mundo. Para los fans, representa otra oportunidad de sumergirse en el cautivador mundo de Pandora. Para los aficionados a la tecnología, es una oportunidad para ver cómo James Cameron una vez más rompe barreras tecnológicas. Para los analistas de taquilla, es una prueba para ver si la tercera entrega de la franquicia Avatar puede igualar o superar la impresionante marca de más de $2 mil millones de dólares que lograron sus predecesoras. Para el estudio, se trata de determinar si la película genera suficientes ingresos para dar luz verde a las dos últimas películas de esta innovadora franquicia de Cameron. 

En esta ocasión el guion de Cameron (coescrito por Rick Jaffa y Amanda Silver) amplía el drama dentro de la familia Sully cuyo hijo mayor murió en la cinta abre , añadiendo más profundidad y conflicto a las relaciones que florecieron en la película anterior. Regresan, Kiri (Sigourney Weaver), la hija adoptiva de Jake (Sam Worthington) y Neytiri (Zoe Saldaña), con un vínculo especial con el planeta; Lo’ak (Britain Dalton), la hija mediana, quien también actúa como narradora ocasional de la película; y Tuk (Trinity Jo-Li Bliss), su hija biológica y la menor.

Cada miembro de la familia Sully lidia con el duelo a su manera. Jake se refugia en su dolor en lugar de enfrentarlo. Neytiri se ha aislado, consumida por el odio. Lo’ak está abrumado por la culpa, convencido de que sus acciones causaron la tragedia de la película anterior. Kiri busca su propósito mientras se cuestiona si pudo haber hecho más. Tuk se siente perdida entre su familia afligida, sin saber cómo procesar lo que está viendo.

El coronel Miles Quaritch (Stephen Lang), el principal antagonista de la familia Sully, regresa con sed de venganza.  Recordemos que en vida supervisó brutalmente la colonización de Pandora. Ahora, como mercenario en cuerpo Na’vi, sigue persiguiendo a las tribus nativas.  Esta vez, ha encontrado una aliada formidable en Varang (Oona Chaplin), la aguerrida líder del clan Mangkwan, que habita en el volcán. Aunque su plan se revela poco a poco, su objetivo es claro: extender su fuego  por Pandora.

El giro inesperado de la historia es Spider (Jack Champion), el hijo humano de Quaritch, quien fue acogido por Jake y Neytiri después del asesinato de su cruel padre en la primera película. La historia de Spider da varias vueltas que lo vuelven deseado por casi todos, pero por razones muy distintas.  A diferencia de su carácter un poco enojón en la última película, Spider ahora es una figura simpática que se ve jalado en muchas direcciones, sin poder controlar nada.

Como podrán notar, “Fuego y Cenizas” es notoriamente una secuela directa de “El Camino del Agua”. Sus conexiones son tan fuertes que esta nueva entrega se puede ver como una extensión de la película anterior, y bueno, también influye que se filmaron simultáneamente. Ambas películas son narrativamente inseparables, lo que podría llevar a algunos a pensar que son repetitivas. Sin embargo, Cameron le da un propósito a cada escena, ya sea para desarrollar a los personajes o para explicar el conflicto creciente que está empujando a Pandora a una guerra total.

Una vez dejado ese tema atrás podemos ahondar en que la cinta está repleta de criaturas extraordinarias, como los majestuosos tulkun, sabios seres con aspecto de ballena, de los cuales Payakan es el que mejor conocemos, mientras observa desde la pantalla con un enorme ojo omnisciente. Los nativos revolotean por Pandora a lomos de lo que parecen pterodáctilos de alto rendimiento con un pico similar al de un pollo (y son lo suficientemente inteligentes como para anticipar con precisión lo que quieren sus jinetes). Bajo la superficie del océano encontramos seres parecidos a mantarrayas con cuellos larguísimos o criaturas adorables que parecen gatitos submarinos, mientras que los conocidos como los Comerciantes del Viento son transportados por enormes membranas inflables y arrastrados por enormes medusas voladoras con zarcillos similares a calamares.

Los animales son tan reales que resulta realmente doloroso verlos sufrir muertes violentas y heridas horribles. Cameron ha inyectado un poderoso mensaje contra la caza de ballenas, por si fuera poco, mientras la maquinaria asesina de la RDA busca acorralar a todos los tulkun en una bahía y masacrarlos. La descripción de la monstruosa armada de la RDA, compuesta por barcos de ataque, buques factoría y helicópteros futuristas, resulta desagradablemente intimidante.

En fin, podemos concluir que “Avatar: Fuego y Cenizas” es, en todo sentido, un espectáculo que te dejará boquiabierto. Se mantiene siendo un impresionante ejemplo visual de animación digital, efectos especiales y captura de movimiento. Y sigue siendo la única franquicia que es imprescindible ver en IMAX 3D. 

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *