Si amas los musicales te encantará la versión cinematográfica de “El beso de la mujer araña” con Jennifer López y Diego Luna. Es un hermoso homenajeando al cine hollywoodiense de los años 50.
Después de años de ansiosa espera, se ha anunciado con gran entusiasmo la adaptación a la pantalla grande del aclamado y popular musical de Broadway “El beso de la mujer araña”. La noticia de que Jennifer Lopez sería la protagonista generó gran revuelo en redes sociales, una reacción totalmente válida considerando su innegable elegancia y profesionalismo, características que la convierten en la elección perfecta para el magnético papel principal en este proyecto musical. Para mayor deleite de los amantes del teatro musical, que Bill Condon, ganador del Oscar y de otras cintas musicales, dirija esta cinta lo hace todo mucho más apetecible.

La trama se ambienta en una prisión de Buenos Aires en 1983, durante el último año de la opresiva dictadura militar argentina, que causó la muerte y desaparición de aproximadamente 30.000 ciudadanos. Luis Molina (Tonatiuh), un escaparatista gay arrestado por “actos homosexuales delictivos”, es recluido en una celda con Valentín Arregui (Diego Luna), un revolucionario marxista encarcelado por oponerse al régimen autoritario. Los dos hombres son completamente diferentes.

Para entretenerse, Molina decora su celda con carteles de películas y narra su musical favorito de los años 50, “El beso de la mujer araña”. Durante estos relatos, la película cambia a suntuosas secuencias musicales protagonizadas por Aurora (Jennifer López), una glamurosa editora de revista que se enamora del fotógrafo Armando (interpretado también por Luna) durante una visita a su pequeño pueblo natal, que esconde un secreto sobrenatural. A medida que los compañeros de celda se conectan con las historias de Molina, se revela que los funcionarios de la prisión lo han presionado para que espíe a Valentín a cambio de una posible clemencia. Pero a medida que su improbable amistad se profundiza, Molina se enfrenta a una disyuntiva entre la supervivencia y la lealtad.

Si bien López obtiene la mayor atención en la promoción de la película, son Luna y Tonatiuh quienes llevan el peso narrativo. Tonatiuh crea una figura fascinante en la pantalla y aporta notablemente una profunda emoción a lo que de otro modo podría ser un personaje frívolamente extravagante. El impacto emocional surge del vínculo en desarrollo entre los dos hombres, que son polos opuestos.

Luis teje una historia encantadora que logra descongelar el frío exterior de Valentín, despertando sorprendentes emociones de calidez e incluso amor, de las cuales, la actuación Luna logra navegar decentemente como el aparente polo opuesto de personalidad de Luis. López, por otro lado, simplemente debe pavonearse, posar y lucir glamorosa al hacerlo. Para ser justos, Ingrid es simplemente producto de la imaginación de Luis, un escape fantástico para soportar la vida en prisión.

La continua adaptación del texto de 1976 de la novela de Manuel Puig es parte de su permanencia y éxito en el mundo del espectáculo. La novela fue adaptada por primera vez a una obra de teatro por Puig en 1983, protagonizada por Mark Rylance y Simon Callow en Londres, pero se sabe poco sobre la producción y su contenido. Luego se adaptó al cine protagonizado por William Hurt en el papel de Molina y Raúl Julia en el papel de Arregui, y el primero ganó un Oscar por su actuación mientras la película estaba nominada pero no ganó a Mejor Película, Dirección y Guión Adaptado. La exclusión de Julia fue toda una sorpresa. Esa película se desarrolló en Brasil durante la dictadura militar que terminó en 1985. En esa producción, Molina relata una sola película en lugar de varias. Sonia Braga interpretó a la protagonista de Hollywood, Aurora, cuyo papel cinematográfico más importante fue un doble turno, que incluía a la Mujer Araña titular.

En 1992, la novela fue adaptada nuevamente al escenario en forma musical con libro de Terrence McNally y partitura de John Kander y el letrista Fred Ebb. Brent Carver interpretó a Molina y Anthony Crivello fue Arregui, pero la estrella de la película fue Chita Rivera en el papel de Aurora. Un gran éxito que le valió a la producción 7 premios Tony de 11 nominaciones, con el Musical, McNally, Kander, Ebb, Rivera, Carver y Crivello, todos ganadores. En esa producción, los hechos se trasladaron nuevamente a Argentina, aunque en un plazo no especificado.

En esta adaptación más reciente, la parte argentina se sitúa cerca del final de la Guerra Sucia en 1983. Condon y su vasta experiencia de adaptar musicales a la pantalla grande logran una nueva narrativa de la misma historia quitando la partitura de los momentos ambientados en la prisión y poniéndolo todo en las fantasías musicales. Eso evitando puntuar las luchas y los horrores de la vida carcelaria y centrarse más en lo espectacular y fugitivo del cine escapista de los musicales hollywoodienses de los años 50.

El diseñador de producción Scott Chambliss y el decorador de sets Andrew Baseman merecen muchos elogios por el aspecto lujoso y vibrante de los decorados de las películas de Hollywood, un homenaje al technicolor que no deja dudas sobre sus inspiraciones. Las secuencias crudas y lúgubres de la prisión contrastan marcadamente, lo que hace que el concepto funcione a pesar de sus limitaciones narrativas. Colleen Atwood y Christine L. Cantella hacen trajes hermosos, especialmente los de las escenas de Hollywood, pero no hay mucho que hacer en la prison argentina.
En fin, “El beso de la Mujer Araña” tiene una gran premisa antifascista, mensajes pro-LGBTQ y una conclusión trágicamente esperanzadora. Condon nos ofrece una cinta llena de colores intensos, vívidos y expresivos, coreografías exuberantes, vestuario detallado y un diseño de producción asombroso. Tonatiuh es una estrella nata que se pone a la altura de López, quien da una de sus mejores actuaciones hasta el momento, y Luna. Así que vayan al cine corriendo para quedar fascinados y bajo el encanto de la misteriosa y fatal Mujer Araña.
